4 de julio de 2012

La imagen de Jesús Nazareno de Puente Genil retirada del culto

Aspecto de la imagen la mañana de los hechos
Ha transcurrido casi año y medio desde que Puente Genil despertase sobrecogida aquel sábado al conocer la fatal noticia de que la imagen de su patrón, Jesús Nazareno, había resultado dañada tras un robo acaecido durante la madrugada en su Santuario.

Aquella madrugada del 5 de Marzo, en torno a las 4.30 h., unos delincuentes entraron en la Parroquia llevándose consigo la corona de espinas y las potencias de oro de Jesús Nazareno, así como dos de las cantoneras de su cruz. Durante los hechos la imagen sufrió daños en el pelo, barba y rostro, debido a que la corona de espinas fue arrebatada sin retirar el tornillo metálico que la sostiene sobre su cabeza.



En un primer lugar el restaurador local José Manuel Cosano se desplazó hasta el Santuario para analizar minuciosamente los posibles daños sufridos por la imagen a causa de los violentos movimientos al sustraerle la corona y potencias. Ese mismo día, a las 16.00 h., la Junta de Gobierno de la Cofradía se reunía con  el restaurador para valorar en profundidad el informe realizado sobre los daños sufridos en la imagen y decidir las actuaciones que se llevarían a cabo.   


Tras este primer análisis la imagen fue trasladada a las instalaciones del Instituto Andaluz del Patrimonio Histórico (IAPH) en la Isla de la Cartuja, donde durante la semana que estuvo allí, fue sometida a diferentes pruebas con el fin de que dicho organismo puediera emitir un diagnóstico de los daños ocasionados. Los distintos equipos de profesionales que llevaron a cabo los estudios de la talla coincidieron en que la misma debería ser sometida a un proceso de restauración que duraría como mínimo de cuatro a cinco meses.

Finalmente, la pasada noche la imagen de Jesús Nazareno fue retirada del culto para que el equipo de restauración encabezado por Raimundo Cruz Solís, que desde Madrid se desplazará hasta nuestra ciudad para llevar a cabo los trabajos pertinentes, pueda trabajar sobre ella y subsanar los daños producidos. Se estima que este proceso pueda durar en torno a dos semanas, y no cuatro o cinco meses como en un principio apuntaba el IAPH.  En este tiempo en el que la imagen se va a ausentar de su camarín, la Cofradía aprovechará para acometer diversas reformas en el mismo destinadas a su acondicionamiento para la mejor conservación de la imagen.

Durante la ausencia de Nuestro Padre Jesús Nazareno, los fieles y devotos encontrarán una fotografía antigua en el lugar que ocupa la imagen.

Daniel J. Carmona